Casos humanos de hepatitis E de las ratas: ¿una nueva zoonosis?

Los virus de las hepatitis continúan siendo una causa importante de elevación de transaminasas, ictericia y fiebre. La mayoría de casos se autorresuelven en unas pocas semanas. Se conocen como hepatitis agudas. Hay vacunas frente a las hepatitis A y B; y medicación oral antiviral que es curativa frente a la hepatitis C. La hepatitis delta es muy poco frecuente y solo se da en pacientes que padecen una hepatitis crónica B.

La hepatitis E es la que está de moda. Puede afectar a turistas que viajan a países del Tercer Mundo; o bien se diagnostica en migrantes que vienen de regiones endémicas en Asia, África o América latina (Kamar y cols. Lancet 2012). La OMS estima que se producen cada año 2 millones de casos de hepatitis E aguda y unos 40.000 fallecimientos. En los países subdesarrollados hay brotes epidémicos asociados a contaminación del agua. Se ha desarrollado una vacuna frente a la hepatitis E, pero apenas se utiliza. 

Desde 2008 se sabe que el virus de la hepatitis E (VHE) puede producir hepatitis crónica y cirrosis en pacientes inmunodeprimidos, como los trasplantados (Kamar y cols. N Engl J Med 2008). Dado que esta población vulnerable es más frecuente en Europa y Norteamérica, ha crecido el interés por la hepatitis E en los últimos años.

Las variantes del VHE que pueden infectar a humanos lo hacen por dos vías de transmisión. Por agua o alimentos frescos (frutas, verduras, etc.) contaminados, o bien por consumo de productos porcinos poco cocinados o crudos. En Europa, los cerdos son el reservorio natural de algunas de esas variantes del VHE.

Virus de la hepatitis E de las ratas

En 2009, investigadores alemanes identificaron una nueva variante del VHE en ratas (Johne y cols. Emerg Infect Dis 2010). Una década después, el nuevo virus o VHEr fue reconocido como causa de hepatitis aguda y crónica en humanos en Hong Kong (Sridhar y cols. Emerg Infect Dis 2018). Desde entonces, se han descrito pacientes infectados con el VHEr en casi todos los continentes. Hasta ahora se han confirmado medio centenar de casos en el mundo, 16 de ellos en España (Caballero-Gómez y cols. J Hepatol 2025).

Las pruebas de diagnóstico del VHE no reconocen en muchos casos la infección por el VHEr. Se han desarrollado pruebas de anticuerpos, de antígeno y de PCR específicas. En Hong Kong se han introducido esos tests de exclusión del VHEr en los donantes de sangre (Lo y cols. J Hepatol 2026). Por el momento, en el resto del mundo se han puesto en marcha estudios epidemiológicos para conocer mejor la prevalencia de la infección por VHEr. En ratas parece ser frecuente, con tasas de exposición que van del 15% al 30% en diferentes regiones. En España y otros países occidentales, los cerdos podrían actuar como huésped intermediario para la transmisión del VHEr a humanos (Caballero-Gómez y cols. Euro Surveill 2025).

Zoonosis y Salud global (One health)

La alerta causada por la descripción en humanos de la nueva hepatitis E de las ratas no es un evento aislado. Hay precedentes en los brotes de viruela del mono, de Ébola, de Zika, de Chikungunya, de VIH (sida), etc. La invasión de nichos animales por la creciente población humana mundial explica la exposición y el riesgo de contacto próximo con virus que infectan y tienen su reservorio en animales, en los que no causan enfermedad (Soriano y cols. AIDS Rev 2024). Sin embargo, el salto al ser humano puede acompañarse de la adquisición de mutaciones víricas que aumenten su virulencia y transmisibilidad entre personas. Esto ocurrió hace 5 años con el SARS-CoV-2, el coronavirus responsable de la pandemia de COVID-19.

Es conveniente mantener las medidas de higiene y de seguridad alimentaria, para reducir el riesgo de exposición al VHEr. Estas medidas preventivas se deben extremar en las personas más vulnerables, como las que reciben medicación inmunosupresora para los trasplantes, procesos reumatológicos o cánceres. También las mujeres gestantes, en las que las hepatitis víricas pueden ser más graves, tanto para la madre como para el feto.