La OMS retira a España la calificación de ‘país libre de sarampión’ tras 418 casos en 2025

El sarampión es una enfermedad infecciosa producida por un virus ARN de 16.000 nucleótidos de la familia paramixovirus. Es un virus respiratorio, que se transmite con facilidad por vía aérea. Se estima que cada paciente contagia a un promedio de 12-18 personas susceptibles a su alrededor. Las complicaciones más graves son la neumonía y la encefalitis.

Hay una vacuna protectora efectiva desde hace 45 años. La vacuna triple vírica (sarampión+rubeola+paperas) se administra a los 12 meses de vida. Tras la segunda dosis, a los 3-4 años, la protección pasa del 93% al 97%. Aunque la inmunidad es duradera, un 12% de casos de sarampión pueden darse en personas vacunadas con mala o insuficiente respuesta (Lenharo M. Nature 2026). En esos casos, los síntomas (fiebre, exantema y tos/rinoconjuntivitis) son generalmente más leves. Sin embargo, la mayoría de casos ocurren en niños y jóvenes que no se han vacunado o no han completado las dos dosis.

Casos de sarampión en aumento en España

En 2025 se comunicaron 418 casos de sarampión en España. Fueron hospitalizados 126, un 30% del total. No hubo fallecidos. Cerca del 80% de los casos correspondían a personas no vacunadas o con estado vacunal desconocido. La mayoría eran casos importados, esto es, procedían de Marruecos y países del este europeo (Rumanía, Ucrania y Bosnia-Herzegovina), o eran viajeros españoles a zonas endémicas, o bien personas en contacto con cualquiera de ellos (Huits y cols. Travel Med Infect Dis 2025).

Cerca del 30% fueron niños menores de 5 años y el 10% eran bebés de menos de un año. Este grupo de lactantes es el más vulnerable porque todavía no ha recibido la vacuna. Los adolescentes y adultos jóvenes hasta los 45 años representaron un tercio de casos y, en algunos brotes, como el de Catalunya en 2025, alcanzaron del 60% de los casos.

Durante la pandemia de COVID-19 hubo una disminución en el número de casos de sarampión, probablemente por infra-notificación y/o menor circulación del virus y personas infectadas. Sin embargo, desde entonces ha habido un repunte de casos, sobre todo, durante 2024 y 2025 (Stoneman E. JAMA 2025).

El aumento de casos importados y los brotes en varias comunidades desde 2024, junto con brechas en la cobertura vacunal, han motivado que la OMS retire a España la calificación de ‘país libre de sarampión’. De forma paradójica, en el resto de Europa los casos de sarampión han disminuido, según el Centro de Control de Enfermedades europeo (eCDC).

Plan: vacunar antes y revisar inmunidad 

Aunque las tasas de primera dosis de vacunación en España son altas (por encima del 95%), la segunda dosis se administra con menor frecuencia. Es necesario cumplir el calendario vacunal y no demorar la primera dosis al cumplir 12 meses y administrar la segunda a los 3-4 años. En respuesta a los malos datos epidemiológicos, recientemente el Comité Asesor de Vacunas de la Sociedad Española de Pediatría ha recomendado adelantar la segunda dosis a los 24 meses de vida.

En el hemisferio norte, los casos de sarampión típicamente alcanzan un pico al final del invierno y principios de primavera. Por tanto, ahora es el mejor momento para examinar el grado de protección frente al sarampión. Los títulos de anticuerpos por encima de 120 unidades sugieren vacunación previa y se consideran protectores (Hubschen y cols. Lancet 2022). No se recomiendan dosis de recuerdo, por ser una vacuna con virus atenuados y, por ello, además está contraindicada en pacientes inmunodeprimidos.