Novedades en el Congreso Internacional de HTLV-1 en Filadelfia

Filadelfia ha acogido del 3 al 6 de junio la reunión bianual de investigadores sobre el retrovirus HTLV-1. Expertos venidos de todo el mundo han compartido las últimas novedades sobre epidemiología, prevención, clínica y tratamiento de las enfermedades asociadas a la infección por HTLV-1.

Se estima que hay 10 millones de personas infectadas por HTLV-1 en el mundo. Un 5-10% desarrollan una de las dos enfermedades características, esto es, la mielopatía subaguda (HAM, HTLV-associated myelopathy) o la leucemia/linfoma de células T (ATL, adult T-cell leukemia). Algunos pacientes desarrollan otras manifestaciones clínicas de tipo inflamatorio, como uveítis, tiroiditis o artritis. Además, los pacientes con HAM pueden desarrollar ATL a edad más avanzada.

El perfil clínico de la infección por HTLV-1 es variable geográficamente. En parte se debe a la distribución heterogénea de los diferentes subtipos del virus. En los aborígenes de Australia se han descrito tasas de infección próximas al 40%. El HTLV-1c es mayoritario en esa región y parece tener un comportamiento más agresivo. Esto explicaría su mayor transmisibilidad y agresividad clínica, con afectación pulmonar y bronquiectasias en una elevada proporción de casos (Einsiedel y cols. Clin Infect Dis 2012).   

En el resto del mundo predomina la infección por HTLV-1 subtipo a y la variante transcontinental es la más frecuente. Hay focos de endemicidad en América latina, Caribe, Japón, Irán, Australia y Africa subsahariana. Africa es el continente con un mayor número de infectados (Gessain y cols. Front Immunol 2023). Además del HTLV-1 subtipo 1a, allí hay las variantes 1b, 1d, 1e, 1f y 1g (Cassar y cols. Emerg Microbes Infect 2026). 

Cada año se notifican 1.200 casos de ATL en Japón. Predomina la presentación en forma de leucemia y en pacientes de edad avanzada. Por el contrario, en América latina y Caribe los pacientes con ATL son más jóvenes y debutan generalmente con linfoma. Además, es más frecuente la presentación clínica neurológica y en mujeres.

La inmigración es la fuente principal de pacientes infectados por HTLV-1 en Europa y Estados Unidos. En España, el registro nacional de casos ha contabilizado 555 hasta diciembre de 2025. Se diagnostican cerca de 30 casos anualmente. Un 68% son oriundos de América latina; y Perú es el país más representado casos (de Mendoza y cols. J Clin Virol 2023). En USA, un estudio reciente ha recogido la información de 3.228 casos notificados de ATL desde 2005 a 2022. Equivale a 300 diagnósticos anuales (Pinheiro y cols. JAMA Oncol 2026). Los estados de Florida y Nueva York son los que tienen una mayor tasa, por acoger a un mayor número de inmigrantes de las islas caribeñas no hispánicas. 

Brasil es el país del mundo con una mayor población infectada por HTLV-1. Se ha estimado que un millón de personas son portadoras. Sobre todo, afecta a los descendientes africanos y la infección es endémica en el noreste del país. En la región de Bahia se han descrito casos infantiles de HAM y ATL, además de la característica dermatitis infecciosa por Staphylococcus aureus. Casos similares se han documentado en Perú, donde la prevalencia de infección por HTLV-1 podría alcanzar el 1% en la población general. Aquí, los amerindios son los más afectados, aunque también hay descendientes de japoneses (Zanella y cols. Virus Res 2022).

En zonas endémicas hay una importante agregación familiar de casos de infección por HTLV-1, a menudo con varias generaciones afectadas. La transmisión sexual y vertical, sobre todo a partir de la lactancia materna prolongada (>6 meses), explican estos ‘clusters’. Es conveniente recordar la importancia del screening de familiares en los nuevos diagnósticos de HTLV-1.

Expandir el screening del HTLV-1

En Japón hay screening de donantes de sangre y de gestantes desde hace años. En Brasil, las pruebas de diagnóstico prenatal incluyen el despistaje de HTLV desde 2024 (Rosadas y cols. Lancet Reg Health Am 2024). Dada la elevada prevalencia de HTLV en otros países latinoamericanos (Sanchez-Nuñez y cols. Int J Infect Dis 2024), es previsible que se extienda esta recomendación de salud pública.  

En atención a la elevada población de América latina en España, se ha propuesto a las autoridades sanitarias españolas el screening de HTLV a todas las mujeres gestantes y a todos los pacientes que consultan por infecciones de transmisión sexual (ITS) (Soriano y cols. Int J Infect Dis 2024). En ambas situaciones ya se realiza despistaje de otras infecciones, como el VIH (sida), la hepatitis B o la sífilis. Sólo sería necesario sumar el screening de un cuarto agente infeccioso en esos grupos de población. El screening universal de HTLV en gestantes y pacientes con ITS podría permitir el diagnóstico de muchos casos asintomáticos, que son la principal fuente de nuevos contagios en España (Ayerdi y cols. Front Immunol 2023).

Hasta ahora, los esfuerzos por combatir la infección por HTLV-1 se limitaban a la prevención, siendo un proceder fundamental expandir el screening y el diagnóstico precoz (Soriano y cols. Int J Infect Dis 2024). No hay vacuna ni tratamiento. La comercialización de tests rápidos para anticuerpos frente al HTLV-1 está facilitando la generalización del screening y desenmascarar a muchos que no saben que son portadores asintomáticos. En un estudio reciente con la prueba de MP Bio (Singapur), se pudo actualizar información sobre prevalencia de HTLV-1 en Costa de Marfil. No se han confirmado las tasas elevadas descritas hace más de una década, siendo la prevalencia inferior al 0,5% en mujeres gestantes y en pacientes infectados por VIH (Konan y cols. J Med Virol 2026).

Terapia antiviral y vacunas

Dos estudios recientes han revolucionado el panorama terapéutico. Un estudio en Brasil (Brites y cols. Clin Infect Dis 2026) ha demostrado que un inhibidor de la integrasa del VIH, el dolutegravir, pude reducir la carga proviral en portadores y mejorar las manifestaciones neurológicas en pacientes con mielopatía. Por otro lado, investigadores australianos han desarrollado un modelo experimental de ratón infectado por HTLV-1c que simula los casos humanos. En esos ratones han demostrado que la combinación de tenofovir, dolutegravir y moléculas potenciadoras de la apoptosis vía inhibición de CML-1 disminuyen la transmisión sexual del virus y la carga proviral en los infectados (Cooney y cols. Cell 2025).

A diferencia del VIH, la infección por HTLV-1 cursa con escasa variabilidad genética, de modo que las posibilidades de obtener una vacuna protectora son hipotéticamente mayores. Aunque hasta ahora no se han obtenido inmunizaciones protectoras, la reciente identificación de anticuerpos neutralizantes ha resucitado la esperanza de poder generar una vacuna profiláctica frente al HTLV-1.